Historia
La colchoneta de puntas tal y como la conocemos hoy supone una fusión de un remedio milenario con un diseño vanguardista. La idea tiene su origen en el misticismo de la India, donde las camas de clavos ya eran utilizadas por los antiguos Yogis y Gurús para la práctica de la curación física y la meditación.
Además, sus raíces también se remontan a algunos escritos chinos de más de cuatro mil años de antigüedad, que hablaban de tratamientos con agujas para equilibrar el cuerpo y la mente.
Sin embargo, fue a principios de los años 80, cuando las primeras colchonetas de puntas empezaron a aparecer más cerca de nuestra geografía europea. En Rusia, las colchonetas se usaron experimentalmente para el cuidado de la salud logrando que algunos pacientes ya no necesitaran sus medicinas y que casos poco esperanzadores empezasen a sanar.
Fue hace décadas en un hospital ruso donde se llevó a cabo una investigación exhaustiva sobre los efectos de la colchoneta y el estudio mostró grandes resultados. La colchoneta de puntas redujo la inflamación, fortaleció el sistema inmunológico, construyó nuevo tejido, mejoró el metabolismo y disminuyó el estrés. También afectaba a la salud mental, disminuyendo la agresión e incrementando la empatía, y ofrecía efectos beneficiosos en casos de depresión. Los médicos rusos estaban sorprendidos de que esta simple herramienta tuviera tantos efectos positivos sobre el cuerpo humano.
¿Conoces el concepto “Prana”?
“Prana” es una palabra de origen sánscrito que hace referencia a la fuerza de las cosas vivas y la ‘energía vital’ en el proceso natural del universo. En algunos sistemas milenarios de medicina natural, como el Ayurveda o el Yoga, Prana es un concepto fundamental y se cree que fluye a través de una red de canales llamados nadis.
En este sentido, todos los sentimientos o energías que aparecen o fluyen en el cuerpo pueden ser interpretados como una evidencia de que el MiPrana está ahí, ya que es lo que distingue a un cuerpo vivo de uno muerto: hambre, calor, luz, gravedad, magnetismo, vigor, vitalidad, pensamiento, emociones, alma y espíritu. Por eso se dice que cuando un ser vivo muere, el Prana o fuerza vital escapa por sus orificios y poros. De modo que, de manera muy genérica, el concepto Prana vendría a diferenciar la vida de la muerte.




